Buscando a Tom en Bilbao (II): Acercarse
Serie de ilustraciones a carboncillo sobre atmósfera ámbar que persigue el deseo masculino con Bilbao como escenario. Segunda entrega: el instante en que la distancia deja de ser cómoda y uno de los dos da un paso.

Hay un instante en el que la distancia deja de ser cómoda. En el que uno de los dos da un paso —literal o figurado— y el aire cambia. Esta galería vive en ese instante.
Un callejón industrial donde alguien camina hacia alguien. Una sala de espera donde un hombre se sienta en el asiento justo al lado. Un taller mecánico donde las manos manchadas de grasa se rozan al pasar una herramienta. Bilbao aquí no es decorado: es cómplice. La sauna obliga a compartir un espacio. El público de un concierto fuerza una proximidad que nadie rechaza. La parada del tranvía en Abando se convierte en el lugar donde dos manos se tocan por primera vez.
Los parques y playas hacen el resto. Una mirada, una conversación, una atracción que ya no se oculta. La pérgola de doña Casilda como territorio de negociación, un banco cercano como trinchera desde la que rendirse.
Acercarse es el verbo más valiente de esta historia. Y Bilbao, con sus calles estrechas y sus portales oscuros, lo conjuga sin prisa.
Segunda de ocho galerías. 28 ilustraciones originales. Técnica mixta digital: carboncillo y grafito sobre atmósfera bilbaína.


