Buscando a Tom en Bilbao (VIII): Deseo
Serie de ilustraciones a carboncillo sobre atmósfera ámbar que persigue el deseo masculino con Bilbao como escenario. Octava entrega: el deseo como fuerza transversal que no sigue cronología, no respeta arcos narrativos y no se domestica.

Las galerías anteriores cuentan una historia. Esta no. Esta galería no tiene principio ni final, no sigue una cronología ni respeta un arco narrativo. Porque el deseo no funciona así.
El deseo es transversal. Atraviesa la playa y el vestuario, el gimnasio y la discoteca, la buhardilla y el metro. Es el hombre tumbado sin camiseta en el parque, consciente de que lo miran. Es la mirada del mayor hacia el joven que sale del agua. Es la tensión eléctrica de un vagón lleno donde dos cuerpos tatuados se reconocen.
Aquí el trazo del grafito se vuelve más urgente, los acentos de ámbar más calientes. Los cuerpos son más explícitos, las miradas más directas. Un beso en el cuello en un loft. Una cortina de vestuario que no termina de cerrar. Un paraguas compartido bajo la lluvia donde lo que importa no es el agua sino la cercanía.
El deseo como fuerza que no se domestica. Que sobrevive al compromiso, que precede al amor, que a veces es todo lo que hay y a veces es solo el principio. Bilbao, ciudad de contrastes entre piedra y titanio, entre industria y arte, sabe algo de eso.
Octava de ocho galerías. 28 ilustraciones originales. Técnica mixta digital: carboncillo y grafito sobre atmósfera bilbaína.


