Buscando a Tom en Bilbao (V): Quedarse

Serie de ilustraciones a carboncillo sobre atmósfera ámbar que persigue el deseo masculino con Bilbao como escenario. Quinta entrega: cuando quedarse es una decisión que se toma cada mañana y construir una vida juntos se vuelve rutina.

Ilustración a carboncillo de dos hombres en los muelles del Nervión, trazo sucio sobre papel sepia

Quedarse es una decisión que se toma muchas veces. Cada mañana, cada café compartido, cada paseo con el perro por la ría es una manera de decir: elijo esto.

Esta galería empieza con una pareja en el parque. Después vienen los gestos que construyen una vida: cogerse de la mano por el Casco Viejo, ir juntos al mercado, compartir una tienda de campaña. Los paseos con el perro y las coladas compartidas. El abrazo en el parque que ya no es deseo sino gratitud. Las manos cogidas en público como si fuera lo más natural del mundo —porque lo es.

Y al final, Bilbao desde arriba. Un mirador donde dos hombres se miran más que al paisaje. Artxanda de espaldas, contemplando una ciudad que fue testigo de todo. Y fuegos artificiales sobre la ría, cogidos de la mano, cerrando un círculo que empezó con una mirada furtiva en una esquina del Casco Viejo.

Quedarse es el final más valiente. Y Bilbao, ciudad de hierro y agua, es un buen sitio para hacerlo.


Quinta de ocho galerías. 28 ilustraciones originales. Técnica mixta digital: carboncillo y grafito sobre atmósfera bilbaína.

···
Otras entradas