Buscando a Tom en Bilbao (VII): Reconocerse
Serie de ilustraciones a carboncillo sobre atmósfera ámbar que persigue el deseo masculino con Bilbao como escenario. Séptima entrega: los espacios donde sabes que estás entre los tuyos sin necesidad de cartel ni bandera, la tribu antes de la pareja.

Hay un momento anterior a la mirada. Anterior incluso al deseo. Es el momento en que entras en un sitio y sabes que estás entre los tuyos. No hace falta una bandera ni un cartel. Basta una manera de ocupar la barra, un tipo de silencio en la sauna, una forma de no apartar los ojos en el metro.
Esta galería habla de los espacios donde eso ocurre. El bar del Casco Viejo donde cuatro hombres maduros comparten copa y código. La nave industrial reconvertida en gimnasio donde un joven y un mayor se miden sin palabras. La biblioteca donde alguien levanta la vista del libro y lo que encuentra no está en ninguna página. La oficina donde la tensión entre dos cuerpos en camisa es un secreto a voces que nadie pronuncia.
Son los lugares de la tribu. La sauna como gran igualador, donde las edades y los cuerpos se encuentran sin la armadura de la ropa. El portal del Ensanche como puesto de control donde tres hombres se cruzan y algo se negocia en una décima de segundo. El andén del metro donde las miradas rebotan entre los azulejos. La manifestación donde por fin se puede ser multitud.
Las galerías anteriores cuentan historias de dos. Esta cuenta la historia de todos. Porque antes de que exista una pareja, tiene que existir una comunidad. Un lugar donde reconocerse — en el otro y en uno mismo. Bilbao, con sus barras de siempre y sus naves rehabilitadas, con sus portales oscuros y sus parques abiertos, lleva décadas siendo ese lugar.
Séptima de ocho galerías. 28 ilustraciones originales. Técnica mixta digital: carboncillo y grafito sobre atmósfera bilbaína.


