Garabatos con pretensiones: Cuerpo a Cuerpo

Cómo nació Cuerpo a cuerpo: por qué quise probar una estética fotográfica realista frente al carboncillo de Buscando a Tom en Bilbao, todo generado con Midjourney, con las tres galerías y los 32 descartes reunidos en un solo lugar.

Dos culturistas midiéndose entre bastidores con una tensión casi de duelo, grano de película cálido

Lo que quería hacer era concreto: después de ocho galerías dibujando Buscando a Tom en Bilbao a carboncillo, me apetecía probar lo contrario. Dejar el trazo que duda y el ámbar de boceto, y ver qué pasaba si perseguía la misma tensión entre hombres pero con el lenguaje de una fotografía real: grano, luz de bombilla, esa imperfección de carrete que hace que una imagen parezca recordada y no solo compuesta. El deporte, con su permiso automático para el contacto físico, era el pretexto perfecto para intentarlo.

De ahí sale Cuerpo a cuerpo, un proyecto en tres galerías de veintiocho fotografías cada una, generadas de principio a fin con Midjourney. Lo digo sin rodeos porque me parece de justicia: ninguna de estas imágenes es el resultado de una sesión con deportistas de carne y hueso delante de una cámara. Es una fantasía construida con la misma paciencia con la que antes construí las de Tom, solo que ahora vestida de fotoperiodismo en vez de ilustración.

Fotografía, no dibujo

El carboncillo de Buscando a Tom se permitía la exageración: proporciones imposibles, un trazo que confesaba su propia mano. Aquí quería justo lo opuesto, una imagen que a primera vista pudiera colarse en un reportaje deportivo de verdad. Kodak Portra 400, luz de polideportivo municipal, escenarios reconociblemente vascos —el frontón, la ría, los vestuarios de toda la vida— aunque los protagonistas sean anónimos, casi arquetípicos. El realismo cambia lo que se le permite creer al espectador, y por eso me interesaba: la misma cercanía física entre hombres pesa distinto cuando parece captada por una cámara y no dibujada por una mano.

Por qué el deporte

No es casualidad que el proyecto haya salido de Bilbao. Es una ciudad que entiende el esfuerzo físico casi como una lengua materna, del harrijasotzaile a las regatas de traineras, y el deporte lleva siglo y medio construyendo una imagen de la masculinidad que rara vez admite la ternura como parte legítima de la escena. Estructuré la trilogía siguiendo el arco de un partido cualquiera: El esfuerzo es el planteamiento, el cuerpo en marcha sin saber todavía cómo termina la historia; El desenlace es el nudo, el segundo en que todo se decide; El reposo es lo que queda cuando el resultado, ganado o perdido, ya se ha digerido.

Fantasía, no reportaje

Antes de seguir, una aclaración que me parece imprescindible: esto es una mirada homoerótica sobre el deporte, filtrada por el deseo entre hombres, no una crónica de lo que ocurre en ningún frontón, vestuario o pabellón vasco de verdad. No pretende ser representativa del deporte real en Bilbao ni de quienes lo practican, y ningún club, federación o deportista concreto está detrás de estas imágenes. Es fantasía y es diversión, construida desde el deseo, no desde la voluntad de retratar nada tal y como es. Si alguien se reconoce en algún gesto, que sea porque el deseo también forma parte de su experiencia del deporte, nunca porque esta serie pretenda hablar por él.

Las tres galerías

  1. El esfuerzo — el cuerpo en marcha
  2. El desenlace — el instante en que todo se decide
  3. El reposo — la calma después del resultado

Descartes

Ochenta y cuatro fotografías no salen de la nada: por cada una que entró en una de las tres galerías se quedaron fuera cientos y cientos que no retrataban lo que yo andaba buscando, generadas y descartadas sin más en el proceso. De todo ese descarte he recuperado estas treinta y dos, al final de esta misma galería, porque me parecían demasiado buenas como para terminar en la basura: un par de culturistas midiéndose entre bastidores, una sala de tratamiento, un remero al amanecer en Getxo. Ningún hilo narrativo las une más allá del proyecto del que vienen, pero varias aguantan perfectamente solas.


84 fotografías originales en tres galerías, más 32 descartes. Fotografías generadas con IA, con el deporte y Bilbao como ancla.

···
Otras entradas